CHALECOS SALVAVIDAS, CUAL ELEGIR.

A día de hoy todos somos conscientes de la importancia de llevar a bordo los chalecos salvavidas. No solo son un elemento de seguridad obligatorio a bordo en cualquier zona de navegación sino que también deben formar parte del equipamiento indispensable de cualquier navegante.

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La normativa de seguridad actual marca el numero y tipo de chalecos que se deben llevar a bordo. A partir de aquí su buen uso y mantenimiento dependen de nosotros.

En el mercado podemos encontrar una amplia gama de chalecos salvavidas que se adaptan a los distintos usos y actividades náuticas, desde modelos rígidos tradicionales de espuma a modelos de inflado automático muy cómodos y prácticos para embarcaciones de recreo.

Cada día es mas habitual ver a los tripulantes de las embarcaciones de recreo equipados con chalecos salvavidas automáticos, son chalecos cómodos y que no dificultan ni entorpecen al navegante.

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A continuación hacemos un repaso de los principales tipos de chalecos salvavidas que existen en el mercado con todas sus características a tener en cuenta para su elección y normas básicas para su uso y correcto mantenimiento.

 MODELOS DE CHALECOS SALVAVIDAS

Según el  sistema de flotabilidad que utilizan.

  • Chalecos tradicionales de espuma y recubiertos con una tela de color naranja.
  • Chalecos de inflado manual o automático.

REQUISITOS DE HOMOLOGACIÓN DE UN CHALECO SALVAVIDAS.

  • Color llamativo.
  • Cinchas de sujeción resistentes.
  • Deben ser capaces de poner boca arriba a un individuo inconsciente para sacarle la cabeza del agua y dejar así las vías respiratorias fuera del agua.
  • Deben ir equipados con un silbato y con bandas reflectantes.
  • Tener la flotabilidad adecuada según la zona de navegación para la que sean.
  • Como prueba de homologación y como comprobante que indique que ha pasado todas las pruebas y que sus materiales son totalmente conformes a la directiva europea, los chalecos salvavidas deben llevar el logotipo CE en la etiqueta.

ÍNDICE DE FLOTABILIDAD.

El índice de flotabilidad es uno de los datos mas importantes a  tener en cuenta a la hora de comprar un chaleco salvavidas ya que para poder incorporarlos como parte del equipo de seguridad obligatorio de nuestra embarcación y poder pasar la ITB deben cumplir con los mínimos marcados por la normativa vigente.

  • Chalecos de 50 N: aprobados en aguas interiores protegidas donde puede recibirse ayuda inmediata. Están recomendados para actividades como la vela ligera, piraguas, motos de agua, etc. Tienen una flotabilidad de tan solo 5 Kg y deben de ajustarse al cuerpo perfectamente disponiendo de diferentes tallas para poder adaptarse correctamente a cada individuo.
  • Chalecos de 100 N: para embarcaciones de vela y motor que realicen salidas de navegación costera a menos de 5 millas de la costa, es decir, para las zonas 5, 6 y 7.
  • Chalecos de 150 N: Son los más utilizados en náutica
    de recreo y son los necesarios para barcos que naveguen en las zonas 2, 3 y 4, es decir, entre 60 y 12 millas de la costa.
  • Chalecos de 275 N: Son el tipo de chaleco homologado para navegar en la zona de navegación 1, es decir, para navegación de altura. Debido a su gran volumen una vez inflado, dificulta notablemente el movimiento, siendo complicado para la persona que lo porta nadar o subir por sus propios medios a una balsa salvavidas. Para alta mar y condiciones extremas Navegación de altura y uso profesional.

CHALECO INFLABLE. MODOS DE INFLADO.

A la hora de elegir un chaleco inflable, deberemos saber que existen diferentes métodos de hinchado:

  • Inflado manual: se activa mediante un tirador que acciona la percusión de la botella de Co2. Es mas económico ya que no incorpora los sistemas automáticos pero no se accionara si no se acciona el tirador.
  • Inflado automático: se dispara de forma automática al contacto con el agua. Es el más recomendado ya que se hincha de manera automática, aunque la persona se encuentre
    inconsciente.
    Existen dos tipos de hinchado automático:
    Con pastilla de sal que se disuelve al contacto con el agua liberando el percutor de inflado.
    Con sistema hidrostático: funciona bajo el efecto de la presión del agua que actúa sobre una membrana sensible. Cuando aumenta la presión (es decir, ante el hundimiento del usuario), la membrana libera el percutor de inflado.

En ambos casos, y según la legislación española los chalecos salvavidas de tipo inflable deben de ser revisados anualmente por una Estación de Servicio Autorizada y es por ello que muchos armadores disponen de chalecos rígidos para pasar la ITB y de chalecos inflables más cómodos y manejables para su uso diario.

– Inflado bucal: los chalecos automáticos van equipados con un tubo de inflado bucal como sistema alternativo al accionamiento automático y en caso de que este falle.

CONSEJOS DE USO Y MANTENIMIENTO.

Para darle el uso adecuado y mantener su chaleco por mucho tiempo como nuevo, garantizando así su seguridad, le damos estos sencillos consejos:

  • Antes de zarpar, cada tripulante debe tener asignado su chaleco salvavidas y el será responsable de su ajuste, ubicación y cuidado durante el viaje, así como de comprobar su buen estado.
  • Con tripulación inexperta es vital instruirles sobre su uso.
  • Hay que saber anticiparse a las situaciones que hacen imprescindible el uso del chaleco. La mejor solución es navegar siempre con el puesto.
  • Cuando no lo use, no lo exponga al sol por largos períodos. Los chalecos deben guardarse siempre en un lugar seco.
  • No lo seque sobre un radiador o calentador, la luz del sol o el calor pueden debilitar algunas telas sintéticas y degradar el material de flotación.
  • Enjuagarlo con agua dulce de vez en cuando para eliminar los restos de salitre que siempre estarán presentes y que pueden dañar el tejido.
  • Realice revisiones periódicas.
  • Verificar anualmente el estado de la botella de CO2, respetar sus fechas de caducidad y verificar mensualmente el estado de la pastilla de sal.

Fernando Bayo Garcia-Borreguero

CEO de Lamarencalma

Licenciado en náutica

Capitán de la Marina Mercante.

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